Connect with us

Policiales

“Si se hacía pis, la dejaba toda la noche sin dormir en la ducha”: las bestiales torturas del hombre condenado a 31 años por matar a su hijastra

Publicado

on

Marcos González fue hallado culpable del bestial crimen de Sofía Neira, ocurrido en la provincia de Río Negro. Para la Justicia, el padrastro aplicó torturas y vejámenes contra la nena de tres años. La mamá de la víctima ya había recibido una pena de 24 años luego de admitir los hechos. González, en cambio, sostiene que es inocente y va a apelar

Abusos sexuales reiterados, quemaduras de cigarrillo, duchas de agua helada, cortes en las plantas de los pies y hasta una oreja desprendida. Estas fueron algunas de las torturas sufridas por Sofía Neira, una nena de solo tres años de edad, que en cuestión de cuatro meses le costaron la vida en febrero de 2019. Los causantes del infierno: su mamá, una mujer identificada como Janet Neira (28), condenada a 24 años de prisión luego de admitir su culpabilidad y Marcos Nicolás González, el padrastro de la víctima, quien el miércoles recibió la pena de 31 años y seis meses de cárcel por el brutal crimen y que a diferencia de su pareja, sostiene que es inocente.

La sentencia contra el hombre fue emitida a través de videoconferencia por el tribunal de juicio de Río Negro, integrado por los jueces Laura Pérez, Oscar Gatti y Verónica Rodríguez. Según se desprende del fallo, dado a conocer por el Poder Judicial de la provincia, el padrastro de la nena de tres años ejerció “variados mecanismos de producción de las lesiones que presentaba la niña” y en ese sentido destacó “la distribución de esas lesiones prácticamente en todo su cuerpo y los actos vejatorios y humillantes que rodeaban a aquellos golpes”.

Sin embargo, la explicación judicial del brutal sometimiento ejercido por la pareja, y en especial por González, se queda corta.

Sofía fue víctima durante los meses que convivió con su padrastro de una serie de torturas, violencias y vejámenes pocas veces visto en casos de maltrato infantil en la historia penal argentina. En diálogo con Infobae, la fiscal del caso, Belén Calarco, se mostró conforme con la sentencia, aunque ella había pedido que el hombre fuera condenado a 39 años. “Creemos que el fallo está bien fundado, pese a algunas pequeñas diferencias, pero en líneas generales consideramos que está bien y mantuvo muchos de los fundamentos que expresó la Fiscalía durante el juicio de cesura”, dijo la funcionaria.

La imputación contra González es extensa, pero describe, al menos legalmente, la brutalidad del hombre en detrimento de la hija de su pareja. Vale la pena citarla completa: el hombre deberá pasar los próximos 31 años encerrado por los delitos de lesiones leves calificadas por violencia de género, reiteradas en un número indeterminado de veces; abuso sexual gravemente ultrajante, reiterado, doblemente calificado por el vínculo y por la convivencia preexistente; corrupción de menores agravada por la edad de la víctima y por ser el autor persona conviviente y guardador; desobediencia a una orden judicial y abandono de persona seguida de muerte.

Lo único que atenuó la pena -dice el fallo- es que el acusado no tenía antecedentes.

Los jueces también consideraron “como dato insoslayable” la edad de la víctima, a quien consideraron, “totalmente vulnerable y dependiente”. Además, destacaron el rol de poder que jugó el padrastro desde el momento en que llegó al hogar de Sofía. Para los jueces, el hombre se aprovechó del “marco de confianza generado hacia la madre para ejercer claro poder sobre los niños”, y generar un “total aislamiento del grupo familiar, evitando cualquier posibilidad de pedir auxilio y amedrentando a las personas que intentaron defender a la niña en las semanas previas a su muerte”.

Por eso consideró como agravante que la agresividad fue “sistemática” durante los meses de convivencia con la niña, y resaltó la “escalada de violencia” y el “sufrimiento sostenido” que produjo. “La vida -de la víctima- fue razonablemente normal hasta la aparición en su vida de González (en octubre de 2018), lo que implicó un cambio negativo y la instalación de conductas perversas en la vida de todos los integrantes del grupo familiar”, señalaron los magistrados.

Una de las audienciasUna de las audiencias

Sobre este punto la fiscal Calarco coincide en que el papel que tuvo el hombre durante los cuatro meses de convivencia fue determinante para la muerte de Sofía. Sin embargo, no se olvidó de la responsabilidad que le atañe a Neira, la mamá de la víctima, quien fue partícipe necesaria para que todo ocurriera. “No es que la mamá fuera víctima de su pareja. De hecho no se comprobó la violencia de género. Ella, en realidad, fue igualmente violenta, solo que es como si hubiese sido un poco menos mala que él”, graficó la fiscal.

Para ejemplificar sus dichos, la funcionaria recordó algunos de los bestiales episodios que dan cuenta de lo que se vivía adentro de la casa de Sofía, ubicada en la pequeña localidad de Lamarque. “Lo que le hacía González a la nena y a su hermana es casi indescriptible. Por ejemplo, cuando alguna se hacía pis, la dejaba mojada y parada toda la noche en el baño. Sin dormir. Imaginemos, si es posible, a una nena de tres años solo con su ropa interior en una ducha. Cuando él no estaba y las quería castigar, le decía a la mamá: ‘dejala sin dormir, que esa hija de puta no coma. La mamá lo hacía y cuando a veces el hombre no estaba, ella daba por finalizado el castigo”, relató la fiscal.

En un diálogo previo que mantuvo con este medio, cuando se conoció en junio la condena contra Neira, la fiscal Calarco dio cuenta del infierno sufrido por la nena. La hicieron pasar hambre, frío y la hicieron dormir parada. Le cortaron el pelo y en algunas partes la dejaron pelada. Pero ahora, en esta oportunidad, la funcionaria recordó que fueron muchas más las lesiones y los mecanismos de castigo contra la nena, aunque lo que más la sorprendió, es que ocurrieron entre octubre de 2018 y enero de 2019.

“Es impresionante el deterioro de la nena y en solo cuatro meses. Observamos fotos de antes de la llegada de González a la casa y Sofía era una nena hermosa, con una linda piel, con su pelo largo. Después fue brutal. Tenía agujeros en la cabeza, el pelo arrancado y lesiones por todo el cuerpo. Le pegaba con una manguera en la cara. Recuerdo otra vez cuando quisieron arrancarle la oreja. No una sino varias veces. Es algo que nunca vi”, describió con dureza.

La violencia intrínseca de González y su victimización en el juicio

La fiscal Calarco contó que a pesar de que se comprobó todo lo que le hicieron a la menor durante esos meses, el padrastro jamás admitió su culpabilidad. De hecho se mostró desafiante durante el debate y hasta llegó a decir que fue él la víctima de la justicia al acusarlo del crimen de Sofía.

“Se trata de una persona completamente llena de violencia. La lleva en su interior. Fue violento en el juicio, agredió a su propia familia cuando quisieron rescatar a la menor de los maltratos. Fue contra los vecinos, que escuchaban los gritos de la nena y su hermana y quisieron intervenir”, dijo.

Es como si González tuviese naturalizada la violencia, según explicó la funcionaria. Para el padrastro eran normales las situaciones de ese estilo. En ese sentido, Calarco recordó una frase expresada por González durante el juicio que quedó en su memoria. “Decía que a la hora de comer se comía y que era sagrado. Que si se tenía que pegar se pegaba para que se quedaran sentados todos. Era estricto. Claramente es una persona que tiene tergiversada la prioridad de las cosas“, relató.

No fue lo único, el aislamiento impuesto a todo el grupo familiar, profundizó la imposibilidad de que terceras personas o familiares pudieran acudir en ayuda de la niña. “Y además este hombre aconsejaba y no intervenía en la curación de las lesiones sufridas por la víctima luego de realizárselas, no la llevaba a un control médico”, señaló.

Los maltratos y tormentos a Sofía investigados en el expediente sobre su asesinato, según calcula la Justicia, ocurrieron entre octubre de 2018 y enero de 2019. Sin embargo, comenzaron mucho antes. La fiscal obtuvo como prueba una resolución de la jueza de paz de Lamarque dictada el 16 de octubre, en la que les había ordenado a ambos “la prohibición de realizar actos violentos o cualquier otra violación de los derechos de los niños y niñas”. Es decir, la justicia ya sabía que Sofía no estaba protegida.

“Con esto es lo único en lo que González admitió algo de culpabilidad. Dijo que ‘desobedeció a la jueza’ porque supuestamente le aplicó correctivos. Para él lo que le hizo fueron correctivos, aunque solo los cometía contra Sofía y contra su hermana. En cambio, con el hermanito se portaba muy bien. Lo adoraba pese a no ser su hijo. Solo maltrataba a las nenas”, agregó.

Otro dato aportado por la funcionaria sobre González es que se trata de una persona instruida, que tenía un empleo formal- trabajaba para una empresa de riego- que siempre fue consciente de lo que hizo. De hecho, así lo reseñaron los jueces en su fallo condenatorio. “Es un hombre que tiene las herramientas necesarias para valorar lo disvalioso de su conducta, presenta una personalidad agresiva y violenta y mantuvo una clara actitud de indiferencia ante los médicos que le informaron la gravedad irreversible que presentaba la niña cuando fue internada”, precisaron los jueces.

Los condenados por el crimenLos condenados por el crimen

Calarco, al respecto, fue más allá y recordó que González es un hombre que no consume ni drogas ni alcohol, lo cual habría explicado teóricamente alguna actitud violenta. “Es un hombre que lleva la violencia en la sangre. De hecho tiene una denuncia de su propia hermana por violento. Tiene prohibido acercarse a ella”, añadió.

Dos caminos distintos

Sofía murió el 1 de febrero de 2019. Fue ingresada a un hospital de la localidad de Lamarque por un fuerte dolor abdominal pero debido a la gravedad del cuadro, fue llevada inmediatamente al sanatorio Juan XXIII de la ciudad de General Roca, a más de 200 kilómetros, donde los médicos descubrieron que la menor padecía una severa peritonitis.

A partir de ahí y las observaciones de los especialistas, se dieron cuenta de que no era una simple enfermedad. Esa patología fue ocasionada por los golpes de Neira y González. Intervino la justicia en la investigación y casi dos años después del comienzo del horror de Sofía, sus padres deberán estar casi el resto de sus vidas en una cárcel.

La diferencia entre ambos es que la mujer acortó los tiempos, reconoció todo e hizo un arreglo con la justicia. De hecho su defensa desistió de avanzar porque la cantidad de pruebas era abrumadora. Cuando finalmente habló luego de aceptar el juicio abreviado y la responsabilidad, fue casi nada lo que dijo. Le preguntaron por qué reconocía lo que había hecho sin mayores objeciones y contestó: “Tengo que sanar”.

González, en cambio, negó su participación. Su estrategia judicial fue esperar al juicio oral y demostrar su inocencia. No lo consiguió y fue condenado a 31 años de cárcel. Su próximo paso será apelar ante el Tribunal de Impugnación, por lo que el fallo no está firme. Por ahora seguirá detenido en el Establecimiento de Ejecución Penal N° 1 de Viedma.

Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Policiales

Secuestraron más de 20 kilos de hojas de coca en una camioneta en la que viajaban ocho concejales de Orán

Publicado

on

Por

Fue durante un operativo policial realizado en el acceso sur a la ciudad salteña. El vehículo pertenece a la Cooperadora Asistencial del municipio

Más de 22 kilogramos de hojas de coca fueron secuestrados en las últimas horas en el interior de una camioneta de la Cooperadora Asistencial del municipio de Orán, en la que viajaban ocho concejales locales, durante un operativo policial desarrollado en el acceso sur a la ciudad.

Según fuentes policiales, y de acuerdo consignó Télam, los voceros detallaron que en el interior del vehículo, precisamente en la parte de atrás de los asientos, los investigadores encontraron los 30 paquetes ocultos en bolsas de plástico, en cuyo interior tenían un total de 22,600 kilogramos de hojas de coca.

Al inspeccionar el rodado y detectar el cargamento, los efectivos dieron intervención inmediata a la Fiscalía Federal Orán, desde donde se dispuso la remisión del secuestro y se labró una infracción al código aduanero al conductor del rodado.

En el vehículo, que es un utilitario marca Ford Transit con 16 asientos que estaba al servicio de la Cooperadora Asistencial de la Municipalidad de Orán, viajaban ocho concejales, entre ellos el presidente del Concejo Deliberante, Lucas Tévez.

En declaraciones formuladas a Radio Nacional Salta, Tévez comentó que los ediles se dirigían a Salta Capital para tomar parte de una serie de reuniones con funcionarios provinciales por gestiones vinculadas con el municipio, y que no estaban al tanto del cargamento que transportaba el vehículo.

“Desde el puesto de control fuimos trasladados a una base operativa ubicada en el barrio Taranto”, explicó el presidente del Concejo Deliberante oranense, tras lo cual detalló que allí fueron “liberados todos”.

“Me comuniqué personalmente con autoridades de la Fiscalía Federal de Orán”, reveló Tévez, al tiempo que señaló que presentarán “un escrito del Concejo Deliberante a las autoridades competentes y al municipio”.

Según se informó, la camioneta arribó cerca de las 6 de la mañana a la sede del Concejo Deliberante, solo ocupada por su conductor, y allí subieron los concejales y un personal del área de prensa, con el objetivo de viajar a Salta Capital.

“Desde mi lugar como Presidente del Concejo Deliberante, debo informar a la comunidad que repudio enérgicamente lo sucedido en la mañana de hoy (por ayer), donde se vio vulnerada la seguridad de mis pares concejales y destapó un accionar aberrante e indigno. Esperamos que la justicia actúe de manera inmediata para dar con el o los responsables de dicho hecho”, agregó Tévez en las redes sociales.

“Es indignante lo sucedido. Me preocupa y celebro que la Justicia investigue para encontrar a los responsables”, afirmó, en tanto, el concejal radical Javier Ramírez a La Gaceta.

El edil agregó: “Todos subimos en el mismo momento y ninguno cargó esos bultos. Nosotros estamos a disposición de la Justicia porque queremos que esto se esclarezca”.

Seguir leyendo

Policiales

Secuestraron durante cinco días a un comerciante y lo liberan tras el cobro de un rescate en bitcoins

Publicado

on

Por

Por el hecho, hay una mujer detenida y estaría identificado uno de los captores

Un comerciante que había sido secuestrado el pasado martes en la ciudad de Buenos Aires fue liberado en las últimas horas en la localidad bonaerense de Quilmes tras permanecer cinco días en cautiverio en manos de una banda que cobro un novedoso rescate mediante la moneda digital bitcoin.

Por el hecho fue detenida una sospechosa vinculada a uno de los cerebros de la banda, al tiempo que los investigadores ya identificaron a uno de los captores, cuya detención ya fue ordenada aunque aún no concretada, añadieron las fuentes judiciales.

La víctima, dueño de un autoservicio ubicado en Quilmes, fue capturado el pasado martes 13, al ser interceptado por una banda de secuestradores cuando salió de su domicilio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Desde la investigación señalaron a Télam que a poco de iniciado el secuestro extorsivo, los captores comenzaron a realizar llamadas a sus allegados desde líneas telefónicas de Colombia y Venezuela para pedir un rescate a cambio de su liberación.

Luego de casi cinco días en cautiverio, el comerciante fue liberado este domingo por la banda, que cobró una suma de dinero en la moneda digital bitcoin.

“El pago fue mediante el novedoso método de bitcoins”, confirmó a Télam una fuente vinculada a la investigación, que agregó que en el marco de la causa “hay una mujer detenida, vinculada a uno de los cerebros del secuestro”.

La causa está a cargo de la fiscal federal de Quilmes Silvia Cavallo, quien ordenó diversos allanamientos para dar con el resto de los miembros de banda de secuestradores y además solicitó la detención de un sospechoso que ya fue identificado, aunque aún no pudo ser localizado.

En uno de los allanamientos, realizado en la localidad platense de Los Hornos, se pudo ubicar el lugar donde el comerciante permaneció cautivo, agregó un informante.

De la investigación participaron expertos de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos, de Cooperación Internacional de la Procuración General de la Nación, de las divisiones Operativa Sur y de Ciberdelitos de la Policía Federal Argentina, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de la Dirección Departamental de Investigaciones de Quilmes y de la Policía de la Ciudad.

Cabe recordar que hace una semana y tras una serie de allanamientos, la Policía Bonaerense desbarató una organización denominada “la Banda de la Cuarentena”que concretó seis secuestros extorsivos en la zona oeste del Conurbano y detuvo a cuatro de sus integrantes.

La banda que cometió los secuestros entre marzo y octubre fue denominada de esta manera ya que los delincuentes aprovechaban la situación de pandemia y la utilización de barbijos para ocultar sus rostros y no ser individualizados por las cámaras de seguridad. Desde la investigación explicaron que su accionar fue similar en todos los casos. Comenzaba con los captores a bordo de un vehículo y encontraban a su víctima por la calle, en general también conduciendo.

Las interceptaban a punta de pistola, las reducían y las subían a su auto. Mientras tanto, otro de los secuestradores le robaba su automóvil y escapaba en otra dirección, para luego revenderlo en el mercado negro.

Una vez en el interior del vehículo, les vendaban los ojos y comenzaban las amenazas. Primero les pedían dinero, lo que tenían encima, y después les sacaban su celular y llamaban a sus familiares para exigirles más dinero a cambio de la vida de la víctima. Por último elegían un lugar para hacer la entrega y terminar con el secuestro huyendo con el botín.

Seguir leyendo

Policiales

El femicida de la media tijera: violó y mató a una mujer en Moreno y cayó porque su familia no soportó la culpa

Publicado

on

Por

Avisaron que habían demorado a un inocente por el crimen de Sandra García (28). Daniel Melgarejo fue detenido y tiene antecedentes por robo.

Sandra Soledad García (28) salió de una fiesta cerca de las 4 y empezó a caminar los 200 metros que la separaban de su casa de Villa Trujui. Nunca llegó. Su asesino la cruzó en el camino e intentó meterla de prepo en un baldío: la golpeó y la trompeó, y ella cayó al piso. Ahí mismo la violó y, luego le partió la cabeza con un adoquín. Como aún seguía con vida, la apuñaló una y otra vez.

“El forense contó 38 lesiones con un puñal particular, con un mono filo; algunas fueron post mortem”, contaron a Clarín fuentes de la investigación. Ese detalle sería clave para encontrar al femicida que la madrugada del 14 de octubre la atacó en un baldío de Virgen de Luján y Teodoro Fell, de Moreno, a menos de 50 metros de donde dormían sus hijos de 12 y 7 años en la casa de una amiga, y poco más de 50 metros de donde vivía con su marido, José Tolaba (50), el carnicero del barrio.

Unas horas antes del crimen y cuando aún era martes 13 de octubre, Daniel Alejandro Melgarejo (29) salió de su casa de Villa Trujui, a unas 15 cuadras de la de Sandra, donde vivía con su mamá, su hermana y su cuñado. Allí estaba desde que el 17 de octubre de 2019 había dejado el penal de Junín con el beneficio de la libertad asistida, y tras purgar tres de los cinco años que había recibido por robo agravado por el uso de arma de la Justicia de de Mercedes.

La imagen, clave para detener a Daniel Alejandro Melgarejo por el femicidio de Sandra García.

La imagen, clave para detener a Daniel Alejandro Melgarejo por el femicidio de Sandra García.

Desde que salió de la cárcel no hacía nada más que drogarse, caminar de madrugada por el barrio y afilar una media tijera. La madre de Melgarejo le contó a los investigadores que le preguntó a su hijo para qué la afilaba todo el tiempo, y él le respondió: ‘Para defenderme’.

Lo cierto es que ese martes 13, Melgarejo salió de su casa con su media tijera, una campera azul, otra con blanco y turquesa, y unas bermudas de jean, y una frase que inquietó a todos: ‘Me voy a buscar alguna víctima’.

La madre, la hermana y el cuñado de Melgarejo pensaron que iba a robar. La mamá no sospechó nada la mañana siguiente cuando volvió todo ensangrentado a su casa, cerca de las 6, y le dijo: ‘Me peleé‘. La mujer hasta le lavó la ropa. Y, durante el desayuno, se mostró preocupada con su hija por la vida que llevaba Daniel Alejandro. La hermana sí dudaría luego.

Sandra Soledad García, de 28 años, tenía dos hijos Foto: Facebook

Sandra Soledad García, de 28 años, tenía dos hijos Foto: Facebook

48 horas, cuatro sospechoso

Mientras tanto, ese miércoles 14 de octubre, el cuerpo de Sandra aún yacía semidesnudo, con una zapatilla en la cara en el baldío. Lo que le llamó la atención a los investigadores, cuando al día siguiente encontraron el cadáver, es que el marido no había radicado la denuncia por pedido de paradero de la mujer. Enseguida se convirtió en el primer sospechoso.

Fueron el informe de la autopsia y el relevamiento de las cámaras de seguridad los elementos que libraron al carnicero José Tolaba de la sospecha del fiscal Gastón López, de la UFI N°8 de Moreno. “El cuerpo de Sandra tenía signos de defensa y la habían violado; y en un video de una cámara de seguridad se la ve con un muchacho”, describieron las fuentes.

Descartado el marido como sospechoso del femicidio, comenzó una búsqueda contrarreloj y lo primero que hicieron los investigadores fue mostrarle el video de las cámaras de seguridad a uno de los dueños de la casa donde había sido vista por última vez Sandra, antes de irse esa madrugada fatal del 14 de octubre.

Detrás de ese paredón encontraron el cuerpo de Sandra Soledad García (28). La mataron en un baldío de Villa Trujui, Moreno. Foto: Captura

Detrás de ese paredón encontraron el cuerpo de Sandra Soledad García (28). La mataron en un baldío de Villa Trujui, Moreno. Foto: Captura

La imagen del video no era muy clara, pero el testigo dio alguna precisión de quién podría ser. Y apuntó a uno que le dicen ‘El Colo’, pero que no había estado en la fiesta. De todas maneras, lo buscaron, lo encontraron y lo único que le pidió el fiscal a los policías fue que se fijaran si este segundo sospechoso tenía lesiones en el cuerpo. Sandra se había defendido y tenía que tener marcas.

“Pero ‘El Colo’ no tenía marcas por lo que quedó casi descartado. Y el hallazgo de otro video donde se veía al hombre con el que se cruzó Sandra con mejor calidad fue clave para tacharlo también de la lista de sospechosos”, contaron las fuentes.

Esas imágenes más nítidas se las volvieron a mostrar al testigo que había apuntado a ‘El Colo’. Y dio el nombre y apellido de un tal Sierra. “Dijo que había estado en la fiesta y que se había ido de madrugada. Era el único que no se había presentado a declarar en la causa”, relataron las fuentes el paso a paso de la pista que llevó al tercer sospechoso.

Daniel Alejandro Melgarejo había salido de prisión el 17 de octubre de 2019.

Daniel Alejandro Melgarejo había salido de prisión el 17 de octubre de 2019.

Cuando la Policía fue a buscar al tal Sierra, descubrieron que tenía golpes y lesiones en una de sus manos y en una pierna. Y era parecido físicamente al hombre que aparecía en el video con Sandra caminando hacia el baldío. Lo aprehendieron.

Cuando estaban por allanar la casa de este tal Sierra, en busca de la ropa del video y del arma homicida, una casualidad y luego una confesión cambió el eje de la investigación.

“La hermana de Melgarejo hace gimnasia en la plaza del barrio con la prima de ese tal Sierra y, cuando se entera que estaba detenido, le cuenta a su amiga: ‘No fue tu primo, fue mi hermano y me dio miedo denunciarlo’, revelaron las fuentes el diálogo entre las mujeres.

La ropa que incrimina a Daniel Alejandro Melgarejo en el femicidio de Sandra García.

La ropa que incrimina a Daniel Alejandro Melgarejo en el femicidio de Sandra García.

Con esos elementos, antes de liberar a ese tal Sierra, que resultó que estaba lesionado porque trabajaba en un taller, la Policía fue a allanar la casa de Melgarejo, el cuarto sospechoso. Les abrió el cuñado y allí encontraron la ropa lavada por la mamá, la misma que se ve en el video de la madrugada del femicidio de Sandra.

“Faltaban las bermudas de jean. Pero, el relato de cómo llegó ensangrentado la mañana del 14 de octubre y que vivía afilando esa media tijera, que coincidía con el arma homicida que había descrito el forense, fueron claves”, concluyeron las fuentes.

A ese tal Sierra lo liberaron y a las pocas horas cayó Melgarejo: vestía las bermudas de jean del video, pero no se encontró la media tijera, ni siquiera en una nueva búsqueda que se ordenó en el baldío donde ocurrió el femicidio. Ahora se aguarda el resultado de la pericia de ADN a las prendas.

La Policía Científica, en la zona de Villa Trujui, donde encontraron el cuerpo de una mujer. Foto: captura

La Policía Científica, en la zona de Villa Trujui, donde encontraron el cuerpo de una mujer. Foto: captura

Lo cierto es que el sábado 17 de octubre, exactamente al año de haber salido de la prisión de Junín, Daniel Alejandro Melgarejo volvió a quedar preso.

El fiscal López le imputa los delitos de “abuso sexual seguido de muerte en concurso ideal con homicidio criminis causa, agravado por ensañamiento y alevosía, todo en un contexto de violencia de género”. Femicidio.

Seguir leyendo

Las más leidas