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Impuesto a la riqueza: Juntos por el Cambio presentará un dictamen propio para rechazar el proyecto que impulsa el kirchnerismo

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Los legisladores de la oposición reclamarán “un esfuerzo” al Estado y que se apunte a quienes evaden y no a quienes cumplen con el fisco. El diputado Alejandro Cacace pidió “un debate mucho más amplio

El interbloque de Juntos por el Cambio presentará un dictamen de minoría en Diputados para rechazar el impuesto a la riqueza. Sin embargo, a pedido de un grupo de legisladores, no será simplemente la negativa a acompañar el proyecto de ley que establece un Aporte Solidario y Extraordinario a quienes posean bienes por más de $ 200 millones sino un compendio de fundamentos para justificar la postura y reclamar que también el Estado y los funcionarios hagan un “esfuerzo”.

Cinco son los ejes del dictamen que se termina de pulir. El primero es que “el esfuerzo debe empezar por casa” y se plantea que el sector público debe hacer un gesto en el marco de la pandemia. El segundo es que el tributo se superpone con un impuesto al patrimonio y por lo tanto lo que se hace es crear otro “análogo”. El tercero es una demanda de algunos gobernadores: el Aporte Solidario no se coparticipa. “Siempre se planteó como un proyecto para recaudar por la pandemia y para cubrir los gastos extra de salud. Sin embargo ahora vemos que está enteramente con una asignación específica que por más que puedan ser muy nobles los motivos que ahí se han consignado no cumple con la condición de que sea coparticipable. Debemos reconocer que la mayoría de los gastos de salud hoy lo llevan adelante las provincias, debiera ser rediscutido”, pidió en el debate el diputado radical Alejandro Cacace, uno de los impulsores del dictamen.

Por último, se pedirá “ampliar la base” a partir de un cambio en el sentido de la política tributaria, es decir combatiendo la evasión y otras tenencias no declaradas.

Desde hace un tiempo un grupo de diputados viene planteando la presentación de un dictamen propio con una propuesta que permita recaudar en este contexto de crisis y con una visión no regresiva, es decir que aporten más quienes más tienen. Incluso hubo legisladores, de los más jóvenes del radicalismo, que se animaban a presentar una propuesta en soledad. El sábado por la mañana y tras una larguísima charla dentro del bloque de la UCR, se unificaron criterios y se acordó evitar divisiones y que todos votarían en el mismo sentido. Para contener todas las posiciones se empezó a redactar el fin de semana el dictamen que se presentaría el próximo viernes en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la que es presidente Carlos Heller, del Frente de Todos, y vice Luciano Laspina, del PRO.

Uno de los que fogoneó el dictamen de minoría es el puntano Cacace, quien en la reunión de comisión de ayer, vía teleconferencia, reclamó “un debate mucho más amplio” sobre el financiamiento del Estado. “Tenemos hoy un déficit de 3 billones de pesos y que va a continuar en 1,8 billones de pesos en 2021”, remarcó el puntano que junto con la diputada de Evolución-UCR Carla Carrizo presentó hace tiempo un proyecto de Ley de Tope salarial en la administración pública. “El Estado tiene que hacer un esfuerzo”, consideró como también se explicitará en el dictamen de minoría sin especificar si debe ser a través del congelamiento de sueldos, la rebaja de los mismos o si el Estado debería achicar gastos. Lo que sí coinciden en el interbloque es en pedir “austeridad”.

Cacace cuestionó algunos argumentos del oficialismo: “Es cierto que el departamento de Asuntos Fiscales del Fondo Monetario Internacional dijo que en tiempos de pandemia hay que buscar incrementar algunos de los tributos directos a la propiedad o a las rentas”, le dijo a Heller sobre su exposición en la presentación de esta semana y en la anterior pero, agregó, “en ningún momento ha hablado de la creación de nuevos impuestos. Por más que usted busque llamarlo aporte es un impuesto, aunque se pague por única vez. No es lo mismo retocar sobre un impuesto existente y establecer una tasa de solidaridad que directamente crear un nuevo impuesto”, retrucó. Y advirtió que “también es cierto que ese mismo informe del FMI dice que no hay que producir recortes sobre ganancias de capital o dividendos y acá se hizo una reforma disminuyendo y eliminando el impuesto a la renta financiera entonces tenemos que ser coherentes con los planteos que hacemos”.

El dictamen que seguramente presentará como vicepresidente de la comisión Luciano Laspina, tiene los fundamentos de propuesta pero no un articulado como es habitual. El ‘espíritu’ de la redacción apunta a “compartir el esfuerzo”, sobretodo pensando en una gran parte del electorado de Juntos por el Cambio, de clase media, como comerciantes, monotributistas y autónomos que ven licuar sus esfuerzos, caer sus ingresos (en algunos casos a 0) mientras aún en el marco de crisis en la pandemia ven al sector público con ingresos garantizados.

Entre las críticas del dictamen al Aporte Solidario, y tal como lo expresó el misionero radical Luis Pastori, la principal bancada opositora señala que se trata de un “impuesto” por ser de pago obligatorio y no voluntario. Y sostienen que es “análogo con Bienes Personales, tributo con el que tienen bases imponibles similares”.

Por su parte Laspina pidió no plantear el debate como “a favor de los pobres y en contra de los ricos” y cuestionó que se grave a quienes pueden generar empleo. “En el mundo globalizado, donde los países se pelean por atraer inversiones, vamos a ser el primer país de la Tierra en poner impuestos al que viene a invertir a un país”, reprochó mientras que la porteña Carmen Polleo se molestó con la peronista Fernanda Vallejos: “Nosotros no somos los que defendemos a los ricos ni somos los malos del cuento. Todos estamos preocupados por lo que pasa en Argentina con los pobres”, salió al cruce de anteriores declaraciones de la economista.

Otro cuestionamiento central para el frente opositor es que los impuestos directos siempre son coparticipables con las provincias. No es el caso del aporte solidario que aunque tiene fines específicos será administrado por Nación. “Hoy los gastos de salud los hacen fundamentalmente las provincias”, advirtió a Infobae el diputado Cacace que había propuesto una alícuota sobre Bienes Personales para recaudar una cifra similar a los 300 mil millones de pesos que la AFIP estima para este aporte puntual.

Otro capítulo del dictamen apunta al diseño del aporte. “Sería más justo hacerlo sobre el patrimonio neto ya que se puede estar endeudado y esa deuda habría que deducirla”, dijeron fuentes del interbloque que de todos modos admitieron que también Bienes Personales está diseñado de esa manera.

El diputado del Frente de Todos Carlos Heller

El diputado del Frente de Todos Carlos Heller
Un ítem para volver a analizar es la retroactividad. Juntos por el Cambio cuestionó que se fijara la declaración de bienes con fecha 31 de diciembre para calcular quiénes deben pagar el aporte. Heller anunció que la observación fue contemplada y se modificó en el texto original de la ley que redactó junto a Máximo Kirchner. Ahora dirá que su vigencia será a partir de la vigencia de la ley. El jefe del bloque del Frente de Todos no participó de la comisión de Presupuesto ni del debate. Tampoco participa en otras comisiones.

Entre los argumentos más desarrollados del dictamen se apunta al “esfuerzo compartido” y se critica que se recargue la presión tributaria sobre los que ya están en el sistema y no sobre quienes evaden o no declaran sus bienes.

No falta tampoco quien cite a Cristina Kirchner como ejemplo de los gestos que debería hacer el poder. “Cobra como vicepresidenta, cobra pensión por su marido ex presidente y no quiere pagar Ganancias”, la cuestionó un importante legislador.

El dictamen del oficialismo que implica un aporte por única vez a quienes hayan declarado bienes por más de $ 200 millones, con alícuotas de 2 a 2,5%, sería firmado recién el próximo viernes. Heller presentó este lunes una serie de modificaciones y un informe AFIP en el que se estima que pagarán unas 9.298 personas. De ese total, 253 aportarían el 49,2% de la recaudación total que se proyecta en 307.000 millones.

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Alberto Fernández quiere que el Congreso apruebe en noviembre una ley para crear el Consejo Económico y Social

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Lo planteó ayer al titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa y busca instalar de manera permanente un esquema de diálogo entre empresarios, sindicatos, gobiernos y movimientos sociales para la resolución de temas económicos

En plena coincidencia con el planteo de Cristina Kirchner de avanzar hacia un amplio acuerdo político con diferentes sectores de la Argentina parea dar con una solución a los problemas económicos, Alberto Fernández encomendó a sus espadas en el Congreso a avanzar cuanto antes en la aprobación de un proyecto de ley para la creación de un Consejo Económico y Social.

El planteo lo hizo el Presidente ayer durante un almuerzo con el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el ministro de Defensa, Agustín Rossi. Antes lo había hablado con el jefe de la bancada del Frente de Todos, el diputado Máximo Kirchner.

En la reunión de ayer con Massa el Presidente le sugirió al jefe de Diputados que aspira a que en noviembre el Congreso apruebe la ley del Consejo Económico y Social.

En la práctica, este Consejo implicará un espacio de diálogo con sindicalistas, empresarios, movimientos sociales y el Poder Ejecutivo para establecer lineamientos concretos y permanentes para la política económica.

El Presidente se inclina por la idea de crear por ley un órgano para planificar políticas a largo plazo, con un mandato para su titular de cinco años y áreas de trabajo vinculadas a la educación, el desarrollo regional, ciencia y tecnología, empleo y jubilaciones.

Además, la idea es que el mandato de cinco años del Consejo Económico y Social trascienda el actual gobierno y que la renovación del presidente de ese órgano se ejecute en la segunda parte del mandato del próximo presidente. Este esquema le daría autonomía y capacidad de emitir opiniones libremente sin atadura a una administración.

Se trata de un tema que desde hace un tiempo que Alberto Fernández venía hablando con sindicalistas y empresarios. En rigor, el Presidente lo planteó desde el inicio de su mandato pero la pandemia arrasó con toda posibilidad de avanzar en ello.

La carta abierta de Cristina Kirchner terminó por convencer al Presidente en darle celeridad a ese proyecto de ley. Es que la vicepresidenta señaló, entre otras cosas, que la “economía bimonetaria” es hoy el problema “más grave” de la Argentina. Y en este contexto planteó sin vueltas que la solución será imposible “sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina”.

Alberto Fernández comentó con Massa y Rossi que una vez que se termine de aprobar el proyecto de ley de presupuesto 2021 entre hoy y mañana en Diputados el bloque del Frente de Todos se aboque a avanzar con el proyecto de ley de creación del Consejo Económico y Social.

En los borradores iniciales de esta propuesta que habían empezado a elaborar el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz y el massista José Ignacio De Mendiguren que hoy preside el BICE, se mencionaba la idea de que el Consejo Económico y Social contaría con varias comisiones de trabajo para evaluación de la política económica y la generación de propuestas que permitan pensar políticas a largo plazo independientemente de quién esté a cargo del gobierno.

En el Consejo Económico y Social que convocó en dos oportunidades Alberto Fernández durante su mandato participaron movimientos sociales, gremios, empresarios, la Iglesia y el Gobierno. Pero nunca se pudo elevar una propuesta concreta en su conjunto y tampoco resultó ser un esquema de trabajo permanente. En julio pasado se empezó a trabajar la idea de darle sustento en el tiempo a este Consejo pero el tema quedó en la nada misma.

En algún momento se especuló en que si se armaba un Consejo Económico y Social por ley sería Roberto Lavagna el candidato designado para presidir un espacio de estas características. Incluso hubo ofrecimientos concretos del Gobierno al ex candidato a presidente pero éste nunca aceptó la oferta.

Argentina's President Alberto Fernandez (R) speaks next to Vice-President Cristina Fernandez de Kirchner as they announce the restructure of a $66 billion foreign-law debt, during a ceremony at Casa Rosada Presidential Palace in Buenos Aires on August 31, 2020 amid the COVID-19 novel coronavirus pandemic. - Recession-hit Argentina has managed to restructure 99 percent of a $66 billion debt issued under foreign legislation, Economy Minister Martin Guzman announced on Monday, following months of strained talks and several missed deadlines. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)Argentina’s President Alberto Fernandez (R) speaks next to Vice-President Cristina Fernandez de Kirchner as they announce the restructure of a $66 billion foreign-law debt, during a ceremony at Casa Rosada Presidential Palace in Buenos Aires on August 31, 2020 amid the COVID-19 novel coronavirus pandemic. – Recession-hit Argentina has managed to restructure 99 percent of a $66 billion debt issued under foreign legislation, Economy Minister Martin Guzman announced on Monday, following months of strained talks and several missed deadlines. (Photo by Juan MABROMATA / AFP)

Esquema español y holandés

En el año 2009 Massa era jefe de Gabinete de Cristina Kirchner y poco antes de renunciar a ese cargo también había anunciado la creación de un Consejo Económico y Social en la Argentina. Una delegación de la CGT y de la UIA habían visitado en ese entonces España para interiorizarse del funcionamiento del CES español, creado en 1991, cumpliendo el mandato de la Constitución española de 1978. El presidente del organismo les habló de las virtudes del diálogo social en tiempos de crisis pero luego la idea quedó en la nada misma.

En noviembre pasado, antes de asumir la Presidencia, Alberto Fernández mantuvo un encuentro con un grupo de embajadores de la Unión Europea y allí se entusiasmó con la idea del Consejo Económico y Social que funciona en Holanda, más conocido como “Polder”.

En Holanda el órgano conformado por ley está integrado por representantes de cámaras empresarias, sindicatos, expertos en temas económicos y miembros del gobierno. Todos buscan el mismo objetivo: resolver conflictos, acordar posiciones en leyes complejas y asesorar al gobierno en la toma de decisiones.

El mismo Felipe Solá, que también había participado de ese encuentro con embajadores de la UE comentó que “sería bueno instalar por ley el modelo holandés de resolución de conflictos porque es una manera orgánica de resolver los problemas”.

En Holanda, el “modelo Pólder” está sustentado por ley y es un órgano asesor en el que empleadores, empleados y expertos independientes que son miembros nombrados por la Corona trabajan juntos para llegar a un acuerdo sobre cuestiones sociales y económicas clave.

Este Consejo asesora al gobierno y al Parlamento holandés sobre política social y económica. También facilita los acuerdos y hasta puede coordinar posiciones para dar con un proyecto de ley complejo. Los casos más emblemáticos que resolvió en los últimos años este Consejo Económico y Social fueron la creación del Acuerdo de Energía Holandés para el Crecimiento Sostenible, los consensos para imponer una profunda reforma previsional o un programa de empleo nacional.

El embajador de Holanda en la Argentina, Roel Nieuwenkamp, se mostró entusiasmado al igual que Alberto Fernández con la idea de que la Argentina explore un sistema similar al de los Países Bajos. “Vale la pena que en la Argentina hagan el intento de armar un Consejo Económico Social porque son muchos los desafíos por delante y se necesitará de acuerdos sólidos”, dijo el embajador de Holanda.

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Alberto Fernández: “Me gustó la carta de Cristina, la sentí como un gesto de respaldo”

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El mandatario afirmó que el escrito de la vicepresidenta es “de apoyo al Gobierno”.

Apenas unas horas después de que la carta de Cristina Kirchner sacudiera el tablero político del país, el presidente Alberto Fernández aseguró que lo sintió como un respaldo a su gestión y negó que haya sido de críticas, más allá de la referencia a “funcionarios y funcionarias que no funcionan”.

“Yo leí la carta de Cristina Fernández y me gustó, debo ser franco, y la sentí como un gesto de respaldo. Contrariamente a lo que muchos creen, ella ha sido muy generosa conmigo en sus consejos y así la valoré”, sostuvo el mandatario este martes.

En declaraciones a radio Metro, Fernández afirmó también que la carta de su vicepresidenta “es muy genuina” y que no le resultó “novedosa” porque “muchas de las cosas” las habla con ella.

Creo que definitivamente apoyó al gobierno. Ella expone que el contexto no generó el gobierno, sino es en parte heredado y en parte por la pandemia. Dentro de ese contexto, hay un párrafo donde dice que ella no puede entender las imputaciones permanentes que hacen los medios sobre mí. Ese párrafo donde habla de los funcionarios no está dirigido a mí, sino a los que critican al gobierno impiadosamente”, agregó.

En el texto, publicado por la ex presidenta en sus redes sociales en la víspera del décimo aniversario de su marido, el también ex mandatario Néstor Kirchner, Cristina cuestionó a los empresarios, aseguró que la situación de la economía “es agobiante” y apuntó contra un sector del Gabinete al afirmar que hay “funcionarios y funcionarias que no funcionan”, a la vez que reconoce “desaciertos” de la gestión.

Fernández afirmó que “acá el problema que tenemos es que hay sectores de la sociedad argentina que no soportan que haya un gobierno peronista” y afirmó que “esa es la lectura correcta de la carta”.

“No puedo entender cómo pueden deducir las cosas que deducen. Es una carta de fuerte compromiso de Cristina. Ella rescata la voluntad de diálogo. Es una carta valiosa”, añadió.

En su carta de 9 páginas, Cristina Kirchner apuntó con dureza contra los empresarios y se refirió directamente al último Coloquio de Idea, en el que Alberto Fernández fue uno de los oradores.

Alberto Fernández junto a Cristina Kirchner el 10 de diciembre de 2019, el día que asumieron como presidente y vice. Foto: Maxi Failla

Alberto Fernández junto a Cristina Kirchner el 10 de diciembre de 2019, el día que asumieron como presidente y vice. Foto: Maxi Failla

“El punto cúlmine de ese maltrato permanente y sistemático, se produjo hace pocos días en un famoso encuentro empresario autodenominado como lugar de ideas, en el que mientras el Presidente de la Nación hacía uso de la palabra, los empresarios concurrentes lo agredían en simultáneo y le reprochaban, entre otras cosas, lo mucho que hablaba”, aseguró la vicepresidenta.

Y Fernández respaldó esa apreciación: “Lo que pasó es muy cierto. Los organizadores se disculparon ante mí. Hay partes del empresariado que actúan así. No es que hubo dos mil mensajes en contra, sino algunos que están muy ligados al gobierno anterior. Qué se yo… El llamado al diálogo de Cristina es el mismo que todos los días hago e intento. Lo que Cristina está buscando es que reflexionen. ¿Cuál es el sentido del diálogo si voy a dialogar y termino maltratado?”, enfatizó.

En una extensa entrevista, el Presidente también habló de la idea de la Argentina “bimonetaria” y aseguró que la vicepresidenta lo planteó “como un conflicto de la Argentina”. Así, aprovechó para definir la actual crisis cambiaria y acusó a los medios de comunicación de fomentar la devaluación.

“La Argentina tiene reservas y superávit fiscal. Lo que ocurre es que meten en la cabeza de la gente que la Argentina inexorablemente va a devaluar. Es una técnica recurrente en todos los diarios. Y la gente simplifica las cosas, lee eso, se protege en la moneda dura. Esa brecha se genera porque hay operadores que mueven el dólar CCL y a partir de allí aumenta la brecha. De todas estas cosas nos estamos ocupando con Martín (Guzmán)”, apuntó.

Ya fuera de la carta de la ex mandataria, Fernández respaldó a Guzmán, a quien definió como “un ministro excepcional, con una integridad moral y una capacidad que no tiene ninguno de sus críticos”. Además, negó que le haya puesto plazos, tal como anticipó Marcelo Bonelli en Clarín.

“Es el ministro y no tengo nada más que decir. Ahora nos explican cómo juntar reservas los mismos que pusieron el cepo y dejaron salir miles de millones de dólares. Son maravillosos”, dijo en tono de crítica.

Al hablar del mercado cambiario, el Presidente advirtió que “el dólar blue es un mercado negro” en el que “la informalidad es la regla y ocurre infinidad de cosas”.

“Se nutre básicamente de los dólares que dejan los extranjeros y que dejan aquí una mejor cotización. Es el dólar también donde los pesos los cambian a dólares los narcotraficantes. Como lo que pasó la semana pasada. El dólar se está encareciendo porque no hay turistas y los que entregan los dólares en el mercado blue son los turistas. Si pueden volver y garantizar que no traen contagios, estaremos intentándolo”, cerró.

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Alberto Fernández y Paolo Rocca firmaron la paz y negociaron inversiones durante un almuerzo secreto en Olivos

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El Presidente estaba enfrentado al CEO del Grupo Techint por haber despedido a 1450 empleados cuando inició la cuarentena

Alberto Fernandez cuestionó a Paolo Rocca cuando la cuarentena recién empezaba y el barbijo era un accesorio ajeno a la vida cotidiana. “Has ganado tanta plata en tu vida, tenés una fortuna que te pone entre los más millonarios del mundo; hermano, esta vez colaborá, y hacelo con los que hicieron grande a tu empresa, con los trabajadores”, dijo el Presidente a los periodistas Ernesto Tenembaum y Reynaldo Sietecase al conocer que Techint había despedido 1.450 empleados en plena pandemia.

Semanas más tarde, cuando aún había frío entre Alberto Fernández y Rocca, el periodista Alfredo Zaiat escribió en Página/12 una nota que cuestionaba la estrategia de negocios globales de Techint. “El modelo desarrollista le fue favorable para la evolución inicial, pero ahora ya no le resulta útil. Por eso despide trabajadores desafiando al presidente Fernández. Para Techint el salario es un costo y no un factor dinámico del mercado interno”, opinó Zaiat.

Zaiat escribe para iniciados, pero Cristina Fernández avaló su pluma a través de un posteo en Twitter. Y así fue como las críticas de Zaiat a Techint se multiplicaron al infinito, poniendo bajo cero las relaciones de poder entre el Grupo que lidera Rocca y el Gobierno del Frente de Todos.

“La conducción política del poder económico”. Zaiat hoy en @pagina12. El mejor análisis que he leído en mucho tiempo. Sin subjetividades, sin anécdotas. En tiempos de pandemia, de lectura imprescindible para entender y no equivocarse”, dijo la Vicepresidente sobre la nota del periodista con sólida formación económica.

Paolo Rocca y Mauricio Macri amigos desde hace décadasPaolo Rocca y Mauricio Macri amigos desde hace décadas

Los cuestionamientos sucesivos de Alberto Fernández y Cristina Fernández preocuparon a Rocca que está habituado a visitar la Casa Rosada y la quinta de Olivos. El CEO siempre tuvo buena relación con el Presidente y una cercanía en zigzag con la Vicepresidente, expresidente, exsenadora, exdiputada y viuda de Néstor Kirchner.

Rocca aún recuerda cuando Kirchner y Fernández de Kirchner lo tuvieron sentado en una mesita del hotel Hermitage de Mar del Plata a la espera de un encuentro fugaz con Hugo Chávez, que se había apropiado de una de sus empresas en Venezuela. Ocurrió durante la Cumbre de las Américas y antes de que George Bush abandonara la Argentina molesto por el trato dispensado por el Presidente y su esposa legisladora.

El CEO de Techint tiene múltiples contactos y buscó la manera de encauzar las relaciones institucionales con el Gobierno. Alberto Fernández avaló el pedido y armó la mesa de Olivos para recibir a Rocca y Luis Betnaza, director corporativo del Grupo Techint. Martín Guzmán y Wado de Pedro, ministros de Economía e Interior, acompañaron al Presidente.

Fue almuerzo y durante dos horas comieron fiambres, pollo con papa y ensalada de frutas. Guzmán explicó su plan para enfrentar la suba constante del dólar y atenuar la crisis económica, De Pedro habló de la situación social y Alberto Fernández hizo una descripción de su agenda política y su estrategia para contener el avance del COVID-19.

Alberto Fernández en Vaca Muerta cuando lanzó un plan de subsidio a la producción de gasAlberto Fernández en Vaca Muerta cuando lanzó un plan de subsidio a la producción de gas

Rocca aguardó su oportunidad y entre los fiambres y el pollo avanzó con sus propuestas económicas. El CEO asumió que había un buen clima político en el almuerzo y no dudó en describir al Presidente la situación de su grupo respecto a la producción de gas en Vaca Muerta. Alberto Fernández conocía todos los detalles y apenas se inmutó cuando Rocca mencionó a Mauricio Macri.

El ex presidente de Cambiemos había ordenado una resolución a la medida del Grupo Techint para facilitar las inversiones en Vaca Muerta. Rocca entendió -como siempre- los beneficios de la resolución y produjo más gas que lo previsto por Macri y su ministro de Energía, Juan José Aranguren. Cuando el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) dispuso bajar el gasto público de la Argentina, Macri recortó los subsidios y Rocca inició una demanda en los tribunales.

Esa demanda multimillonaria corre sus tiempos procesales, pero en esta coyuntura obtura el acceso a los futuros subsidios a la producción de gas que Alberto Fernández anunció hace pocos días. En este contexto, la ecuación política-económica es fácil de explicar: Si Techint quiere acceder al nuevo Plan Gas, tiene que retirar la demanda contra el Estado que empuja en los estrados judiciales.

Rocca y Betnaza llegaron a Olivos para destrabar este deal y lograr que el Grupo Techint (Tecpetrol) no pierda volumen y negocio en Vaca Muerta. Y lo lograron.

A cambio, Grupo Techint (Tecpetrol) dejará de litigar contra el Estado hacia adelante y el Gobierno le reconoce su derecho a reclamar los beneficios que aún devengó y todavía devenga la resolución ordenada por Macri. Desde el día en que el Grupo Techint accede a los nuevos subsidios (se llamaría Plan Gas 4), la demanda cae y ya no hay nada que reclamar.

Es un negocio win-win: Alberto Fernandez y su secretario de Energía, Darío Martínez, logran recuperar para Vaca Muerta a Techint (Tecpetrol), y Rocca cambiará un contrató que vencía en 2021 (resolución 46) por un nuevo acuerdo hasta 2024.

En números simples, implica lo siguiente: Techint (Tecpetrol) tenía el contrato de Macri por un año más, que establecía 6 dólares por 1 millón de BTU, mientras que ahora puede acceder a la propuesta de Alberto Fernández, que fija 3.50 dólares por 1 millón de BTU durante un mínimo de tres años.

Alberto Fernández y su secretario Martínez están ajustando la letra chica del acuerdo para lanzar el Plan Gas 4, ante ciertas inconsistencias legales presentadas por Techint en comparación a lo negociado cuando la ensalada de fruta ya estaba frente de Rocca y Betnaza.

Son detalles que encierran la última milla de negociación.

Wado de Pedro, que participó en el almuerzo secreto, contó a Cristina Fernández la letra chica del probable acuerdo. No news, good news.

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